Ensayo · 24 de septiembre de 2026 · 1 min de lectura
Instrucciones para mirar una obra que vive en tu oficina
Una pieza de arte conceptual en forma de instructivo. Se lee en dos minutos y se ejecuta durante toda una temporada.

El arte conceptual del siglo pasado descubrió que una obra podía ser una instrucción. Alguien escribe una frase; otra persona la ejecuta; la obra sucede entre las dos. Proponemos lo mismo para quien convive con una obra del fondo.
Primera semana
1. No la mires al llegar. Mírala al irte, cuando el día ya tomó sus decisiones.
2. Anota en un papel la primera palabra que te provoque. No la corrijas.
Primer mes
3. Cambia de silla en una reunión para verla desde otro ángulo. Observa si la conversación también cambia.
4. Pregúntale a alguien del equipo qué ve. Escucha sin explicar lo que tú viste.
Al final de la temporada
5. Vuelve a la palabra del primer día. Escribe la de hoy al lado.
6. La distancia entre esas dos palabras es la obra.
Una obra conceptual no termina en el muro. Termina en la persona que decide mirarla otra vez. (Red curatorial Daleki Art)


